Primero, cuando el estrógeno baja después de los 45, tu pH vaginal sube — se vuelve más alcalino. Y un pH desequilibrado es el ambiente perfecto para que aparezcan olores que antes no tenías.
Segundo, los Lactobacillus — las bacterias buenas que protegieron tu flora durante 40 años — desaparecen casi por completo. Sin ellos, tu cuerpo queda indefenso frente a candidiasis e infecciones urinarias recurrentes.
Y tercero — esto es lo más importante — tu microbioma íntimo entero se descompensa.
"Espera," la interrumpí. "¿Me estás diciendo que esto no es 'cosas de la edad' — que hay algo concreto que se rompió y se puede arreglar?"
"Exacto. Y existe una forma de devolverle ese equilibrio a tu cuerpo desde adentro — sin hormonas, sin antibióticos, sin más recetas."